Los
pocos datos de los que dispongo a esta hora son los del piquete mañanero en los Juzgados de lo Social de Madrid, con actuación en la
calle Hernani y en la calle Orense; en la calle
Hernani el seguimiento ha sido masivo con una amplísima mayoría de juzgados en los que
sólo se ha cubierto
el servicio mínimo (y por obligación). En la calle Orense ha sido menos abrumador el paro, pero también ha sido seguido en aquéllos juzgados de lo social.
Lamentable apunte para algunos
ejemplos poco significativos:
- En la
calle Orense, los
juzgados de primera instancia han funcionado bastante normalmente con un
gran presencia de impresentables esquiroles.
- En el
Juzgado de lo Social nº23, el impresentable magistrado designó a dedo el servicio mínimo sin tener ninguna cobertura legal o reglamentaria para ello.
Su objetivo era tener el funcionario necesario para
pasar sala. Sólo la presencia de los piquetes alteró el ánimo de este sujeto que teóricamente debe velar por los derechos de los trabajadores (apañados están los que caigan en sus manos). Al final,
tras una bronca, se consiguió una suspensión temporal que sirvió para que el funcionario designado como mínimo dejase la sala. Eso sí, acto seguido han seguido celebrando juicios el juez y el secretario en solitario, puenteando la huelga. El
impresentable magistrado se llama Jorge Juan Guillén Olcina.-
Más penoso ha sido lo ocurrido en
el Juzgado de lo Social nº31, en el que
la práctica totalidad de los funcionarios ha asumido la labor de
esquirol sin mayores remilgos. Contrastaba notoriamente ver un edificio vacío de funcionarios con un juzgado lleno y funcionando con "normalidad".
Estamos seguros de que estos queridos "compañeros"
donarán los sueldos a conocidas ONG's.
En cuanto a la manifestación, poco se puede decir. Si de un colectivo de unas 6.000 personas,
más de 3.000 acuden a la manifestación es que el engaño es imposible: la movilización ha sido más que masiva.
Se ha ocupado totalmente un lateral de la anchísima calle Alcalá (el otro no, por imposición policial) y la
totalidad de la Gran Vía. La manifestación
ha discurrido en un tono de cabreo impresionante por parte de los concentrados, que están dispuestos a lo que sea
ante las mentiras de la trapacera Aguirre y su pelotillero Granados. Y recordar para los que quieran engañarse:
hemos sido muchos más que hace un año. Recuerdo las primeras manifestaciones, encerrados en una esquina, saliendo sólo a cortar la calle en un semáforo y aquéllo no daba para mucho más. Hoy la ocupación de la calle ha sido masiva.
El acuerdo se firmó para cumplirse, no para quitarnos de enmedio en época preelectoral.
Esto es lo que exigimos los que hemos secundado la huelga. Y si quieren guerra, parece que habrá. Lo que
resulta lamentable a estas alturas es que se trate de engañar al personal. En un año hemos pasado de ser una región "rica" a estar mendigando recortes presupuestarios para pasar el año.
Alguien tendrá que rectificar o dimitir, porque el acuerdo debe cumplirse. Pero desde que se firmó quedaron claras las intenciones de no hacerlo. Recordemos las reuniones de enero, febrero y marzo de este año en las que se daban largas al pago de lo firmado y cómo sólo la amenaza de retomar la huelga en primavera hizo retroceder a estos
trileros.

Por último, una invitación. Todo aquél que disponga de datos de su sede puede aportar la información que desee en esta entrada.
ACTUALIZACIÓN A LAS 19:45 HORASSegún informa EL PAÍS, vía agencias, el seguimiento ha sido cifrado por los sindicatos convocantes en un
81,66% de la plantilla, mientras que la Comunidad lo reduce a un 47,89 por ciento. No queda sino calificar de falsa la cifra de la Comunidad: difícilmente puede estar trabajando un 53 por ciento de la plantilla con 3.000 personas manifestándose en la calle. Pero ya sabemos cómo cuenta la querida Presidenta las manifestaciones, tanto si son en su contra como si son a favor.ACTUALIZACIÓN A LAS 23:00 HORAS: COMUNICADO SINDICAL